Agosto de 2016 - Nº 58  
 
 
 
 
 
 
     
 

Los pequeños productores inscriptos en el Registro Nacional de Agricultura Familiar (Renaf), integrantes de pueblos originarios y productores que tengan una facturación inferior a la suma de tres monotributos de la máxima categoría (1,80 millones de pesos anuales), independientemente si están inscriptos o no en el Renaf, podrán seguir sembrando semilla de propia multiplicación (“uso propio”) sin pagar regalías.

Todos los demás empresarios agrícolas deberán, al momento de realizar “uso propio” de cultivares de soja y trigo, comenzar a pagar regalías al menos durante los primeros tres años de adquirida la semilla original. En el cuarto año quedará habilitado el “uso propio” gratuito, pero limitado a la cantidad de semilla inicialmente comprada (no se podrá hacer uso incremental).

Es decir: si en el primer año –por ejemplo– se adquirieron 1000 kilos de semilla, en las tres campañas subsiguientes podrá realizarse uso propio por cualquier cantidad inferior o superior, pero abonando la regalía correspondiente según los kilos empleados. A partir del cuarto año rige el uso propio gratuito por un volumen máximo de 1000 kilos, mientras que la cantidad adicional a esa cifra deberá pagar regalías.

Tales son los principales aspectos de la propuesta de reforma de la Ley de Semillas (Nº 20.247) que el Ministerio de Agroindustria presentó ante la Comisión Nacional de Semillas (Conase), un organismo mixto –cuyas consideraciones son no vinculantes– coordinado por el Inase e integrado por representantes del INTA y del sector privado (fitomejoradores, producción y comercio de semillas y empresarios agrícolas).

La iniciativa indica que en cada compra de semilla deberá quedar establecido el valor de la regalía que el propietario de la semilla cobrará al productor por el uso propio realizado durante los primeros tres años posteriores a la compra original y desde el cuarto año por el uso incremental.

Un aspecto importante que contempla el proyecto es que las regalías por todo concepto de propiedad intelectual (germoplasma + eventos biotecnológicos) deberán estar incorporados al momento de adquirir la semilla. Es decir: no podrán cobrarse al momento de entregar la cosecha. En ese mismo sentido, la regalía por abonar también debe unificar todos los conceptos genéticos y biotecnológicos contenidos en la semilla. Es decir: no podrán cobrarse por separado.

La iniciativa oficial dispone que las autoridades del Inase podrán tener acceso a los cultivos o granos cosechados, en cualquier lugar en el que se encuentren los mismos, para verificar el cumplimiento de la normativa. Además, tal como se viene realizando, los empresarios agrícolas deberán seguir declarando el volumen de semilla de soja y trigo reservada para uso propio.

Una vez analizado el proyecto por los referentes técnicos de cada uno de los sectores que integran la Conase, el mismo será enviado al Congreso con el propósito de que la reforma sea aprobada para transformarse en ley.