Diciembre de 2017 - Nº74  
 
 
 
 
 
 
     
 

La paciencia será en el ciclo 2017/18 el ingrediente fundamental para maximizar el precio final de venta de la producción de trigo en la actual coyuntura regional.

A mediados del presente año muchos empresarios agrícolas cubrieron los precios de buena parte de la cosecha esperada de trigo al presentarse la oportunidad de calzar fowards –con entrega tanto en Rosario como en Quequén y Bahía Blanca– de trigo condición cámara en un rango de 165 a 170 u$s/tonelada (con un máximo de hasta 180 u$s/tonelada para aquellos que se animaban a asegurar la entrega de partidas con un mínimo de 10,5% de proteína y 78 kg/hl de peso hectolítrico).

“Vendimos ya entre el 30% y el 40% de la cosecha estimada de trigo con valores del orden de 170 u$s/tonelada, mientras que, con respecto al remanente, vamos a embolsar las partidas que tengan buena calidad”, señala Rodrigue Luque de Estanar.

Víctor Giordana (VG Agronegocios), quien en el presente ciclo concentró la producción de trigo en el norte del país, optó por calzar el grueso de la cosecha programada cuando aparecieron precios atractivos. “Vendimos el 85% de la producción con forwards a 170 u$s/tonelada”, indica.

Al 13 de diciembre pasado –últimos datos oficiales disponibles– la exportación tenía comprados 6,21 millones de toneladas de trigo 2017/18 (versus 4,17 millones en la misma fecha de 2016). También crecieron las compras realizadas por la industria molinera (1,08 millones de toneladas contra 888.500 toneladas).

Si bien la demanda está ingresando sobrecomprada a la cosecha de trigo, los precios del cereal en el disponible no logran perforar los 160 u$s/tonelada (referencia Buenos Aires) ante la reticencia, por parte de la mayoría de los productores, a cerrar negocios por debajo de esa cifra.

“La demanda brasileña va a tener incidencia en los precios locales de trigo a partir de los meses de marzo o abril”, proyectó el director de la consultora Nóvitas Enrique Erize. “Este año va a ser crucial para los productores de trigo saber manejar los tiempos del mercado”, añadió.

El organismo oficial Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) estima que la producción de trigo 2017/18 sería de apenas 4,3 millones de toneladas (-36% que en 2016/17) a causa de las adversidades climáticas que experimentó el cultivo. La producción argentina de trigo, según el Ministerio de Agroindustria, también registraría un recorte al ubicarse en torno a 18 millones de toneladas (-2% que en 2016/17).

Hasta el momento, en el relevamiento de calidad de trigo 2017/18 –realizado por la Subsecretaría de Agricultura de la Nación en el marco de un convenio con las cámaras arbitrales de Buenos Aires y Bahía Blanca– se analizaron 101 muestras provenientes de 10.349 toneladas cosechadas en el sector norte de la zona pampeana, de las cuales la mitad registraron un tenor proteico inferior a 9,5% (correspondiente a trigo forrajero).

“Hemos vendido el 50% de la producción estimada de trigo, aunque luego de la piedra (granizo) que nos afectó, probablemente termine siendo el 60%. Estamos embolsando el resto, muestreando todo para detectar partidas de buena calidad, y llevándolo a julio para aprovechar el pase favorable que se muestra en el Matba”, explica Edmundo Perkins de Espartina (ver gráfico 1).

Gráfico 1.