Septiembre de 2015 - Nº 47  
 
 
 
 
 
 
     
 

“Un guachero que atiende a unos cien terneros –mitad hembras y mitad machos– tiene en sus manos un capital equivalente al valor de una camioneta cero kilómetro. ¿Ustedes le prestarían su vehículo a una persona que no sabe manejar? ¿Qué capacitación le dieron a ese guachero?”.

Así lo indicó Guillermo Berra, investigador  del Instituto de Patobiología del INTA Castelar, durante una conferencia ofrecida en una reciente jornada lechera organizada en Cañuelas por la zona Este de Aacrea.

“El tambo es una fábrica de pasto, terneras y leche. Pero a veces a la guachera no se le presta atención. Y si eso sucede, después no nos quejemos si los resultados obtenidos no son satisfactorios. La fórmula es dedicarse”, aseguró.

“¿Sabemos cuántos terneros tenemos en la crianza? ¿Y cuáles son los índices de mortalidad que tenemos? Tenemos que saberlo sin necesidad de fijarse en las planilla. Lo primero es saber dónde estamos parados”, añadió Berra.

“Si se mueren mas del 4% de los terneros durante el parto y el periparto, tenemos que saber no estamos bien. Y si durante la crianza ese porcentaje es superior al 3%, entonces tenemos un problema”, señaló.

Berra dijo que los médicos veterinarios deberían capacitar al personal dedicado a las guacheras para que puedan trabajar correctamente. Y remarcó que muchas de las pérdidas registradas en la crianza no son responsabilidad de los guacheros, sino del empresario por no haberle dado una capacitación adecuada a los trabajadores.

“Hoy la medicina moderna permite que un bebe prematuro de 500 gramos pueda sobrevivir. Si los médicos son capaces de eso, ¿cómo nosotros no podemos ser capaces de hacer vivir a un ternero que pesa 40 kilos?”, preguntó.

Berra dijo que las principales causas de mortandad de terneros recién nacidos son la hipotermia (descenso abrupto de la temperatura corporal) y la hipoxia (deficiencia de oxígeno). “Si un bebé sufre hipotermia, lo llevan a la incubadora. Nosotros podemos hacer lo mismo con los terneros empleando apenas una lámpara y un poco de electricidad”, explicó.

En la fase de la crianza las dos principales causas de muerte con las diarreas y la neumonía. “Muchas muertes de terneros por falta de agua y sales minerales se pueden evitar. ¿Sabe nuestro personal rehidratar terneros tanto por vía oral como endovenosa? Si no lo sabe, no podemos pedirle milagros”, argumentó.