Noviembre de 2014 - Nº 37  
 
 
 
 
 
 
 
     
 

Los tambos más rentables no se diferencian por conseguir precios por litro de leche más elevados o por tener una mayor escala productiva. Las variables clave de las empresas lecheras más destacadas son una correcta asignación de los recursos disponibles a partir de un trabajo de equipo bien coordinado.

Tales conclusiones se desprenden del análisis de información física y económica del ejercicio 2013/14 realizado con datos de 113 tambos integrantes de la región CREA Santa Fe Centro (que en conjunto cuentan con 30.500 vacas totales).

En el ejercicio anterior los tambos del cuartil superior de la muestra lograron un resultado por producción 2300% superior al del cuartil inferior. ¿Cuáles son los factores que explican semejante diferencia? Veamos.

El consumo de forraje en pastoreo de los tambos del cuartil superior fue de 4380 kg.MS/ha (un 60% más que los del cuartil inferior) gracias a una carga animal de 2,04 VT/ha (versus 1,69 en el inferior). Ese componente, junto a diversos factores de manejo (instalaciones, acceso al agua, control del estrés calórico, gestión reproductiva, etcétera), permitieron lograr una producción individual promedio de 23,3 litros/VI.día (contra 19,8 en el cuartil inferior).

Otra característica de los tambos más competitivos es un menor descarte de vacas por ventas y muertes (17,4% en superior versus 24,3% el inferior) y una menor mortandad de terneras en la guachera (7,9% contra 15,0%).

“El impacto real es la diferencia que hace la gente trabajando en un ambiente confortable con objetivos claros”, explica Daniel Lovino, quien, junto con Emiliano Demarchi, coordinan la Comisión de Lechería de la región CREA Santa Fe Centro.

El dato crucial es que, al analizar la inversión realizada entre los tambos de ambos cuartiles, no se observan diferencias significativas (41.591 $/ha en el cuartil superior versus 37.923 $/ha el inferior). La escala productiva y el precio recibido por la leche tampoco aparecen como factores decisivos (ver gráfico 1).

Gráfico 1. Correlaciones de factores asociados a los tambos que integran el cuartil superior de la muestra. Santa Fe Centro (2013/14).

Las empresas tamberas más destacadas de la zona Santa Fe Centro, además de realizar un seguimiento sistemático de datos clave (planilla físico-económica, dispersión de producción diaria, seguimiento de pasturas y verdeos, etcétera), ponen el foco en el bienestar de todos los integrantes del equipo de trabajo, quienes, en definitiva, son los encargados de implementar los procesos a partir de los cuales se construye la rentabilidad.

El bienestar comprende, por una parte, vivienda e infraestructura adecuada para maximizar las tareas del personal con el mínimo esfuerzo posible y, por otro, una jornada de trabajo razonable con francos y vacaciones adecuadas.

La simplificación de los procesos, además de aliviar tareas al personal, contribuyó a incrementar la productividad. El autoconsumo de silo se extendió inicialmente en la recría de vaquillonas. Pero luego comenzó a usarse para vacas en ordeño de tambos.

El proceso de simplificación también comenzó a incluir la crianza colectiva, contar con un solo rodeo de vacas en ordeño, un mayor y mejor acceso al agua, balanceados comprados ofrecidos en comederas automáticas bajo el tambo y servicio estacionado o bi-estacionado (este último aspecto está en sus etapa inicial de desarrollo).

“Los tambos que primero han simplificado sus sistemas productivos son los que actualmente tienen los mayores índices de crecimiento de producción de leche por empresa y también, en la mayor parte de los casos, los mejores resultados económicos”, indica Rubén Giorgis, asesor del CREA Rafaela (ver gráfico 2).

Gráfico 2. Evolución de la producción diaria de leche promedio de cinco empresas que implementaron la simplificación de procesos. Santa Fe Centro (2013/14).