Octubre de 2014 - Nº 36  
 
 
 
 
 
 
 
     
 

En la zona Mar y Sierras los dos únicos cultivos que no presentan márgenes proyectados negativos en el ciclo 2014/15 –considerando precios esperados actuales y rindes promedio históricos– son la cebada cervecera/soja de segunda y el girasol alto oleico.

“En un campo arrendado en 11 qq/ha de soja y con precios brutos esperados de 130 u$s/tonelada en maíz, 256 u$s/tonelada en soja y 300 u$s/tonelada en girasol alto oleico (que incluye prima y bonificación), el rinde de indiferencia proyectado es de 9000, 2800 y 2300 kg/ha respectivamente”, comenta Miguel Redolatti, asesor del CREA Tandil.

“Si comparamos estos valores con la curva de probabilidad de rinde para nuestra zona, vemos que la probabilidad de tener renta positiva en el cultivo de maíz en ambientes A es menor al 30%, mientras que con soja, en ambientes A y B, es del 40% a 60%; pero la probabilidad de tener renta positiva con girasol alto oleico es superior al 80% para esos mismos ambientes”, añade.

Los rindes del girasol alto oleico en el ámbito del CREA Tandil suelen ser bastante estables. Aunque en el ciclo pasado se cayeron debido a las elevadísimas temperaturas que se registraron en el primer tramo del mes de enero (cuadro 1).

Cuadro 1. Superficie y rinde promedio de girasol.

Fuente CREA Tandil. Asesores Miguel Redolatti y Diego Aguilera.


“En el CREA Tandil no encontramos diferencia de rendimiento entre los híbridos alto oleico y los materiales linoleicos convencionales”, indica Redolatti. En la presente campaña se destacó el uso de cuatro híbridos alto oleico tolerantes a Clearsol (NTO 1.0, NTO 4.0, Aromo 105 y SY 3965) y tres híbridos alto oleico convencionales o no resistentes a Clearsol (Aromo 11, DK 3945 y SY3950).

El manejo de los híbridos alto oleico es muy similar al de los materiales convencionales. “Un aspecto por tener en cuenta es que el contenido de ácido oleico se incrementa cuando aumenta la temperatura en el período de llenado de granos; por este motivo, son recomendables siembras tempranas, que en nuestra zona, según los ambientes, se encuentran entre el 5 de octubre y el 10 de noviembre”, explica el asesor del CREA Tandil.

“Eso es de especial importancia cuando se utilizan híbridos como el Aromo 105, que llegan de manera muy ajustada al 80% de ácido requerido en la mayoría de los contratos”, agrega.

En lo que respecta a la fertilización, no se hace ninguna distinción entre tipo de híbridos. En la zona se emplean modelos de nitrógeno de 90-X ó 120-X (siendo X el contenido de N a la siembra en 0-60 centímetros de profundidad), dependiendo de si la siembra se realiza en ambientes con rindes potenciales menores o superiores a 2500 kg/ha respectivamente. El porcentaje del área tratada con fungicidas es bajo.

Hasta la campaña pasada nunca se habían registrado problemas de disponibilidad de semilla de girasol alto oleico. Pero este año eso cambió. “El diferencial de precio lograble en ventas forward a favor de los girasoles alto oleico fue en algún momento tan elevado (aproximadamente 100 u$s/tonelada) que hizo que la semilla de los híbridos de alto potencial de rendimiento se terminara muy rápidamente”, apunta Redolatti. “Ese diferencial de precio permite incluso sembrar híbridos de menor potencial, siempre y cuando se tengan en cuenta los aspectos sanitarios y la estructura de la planta”, agrega el asesor CREA.

Considerando las bonificaciones por aceite que suelen registrarse en la zona (del orden del 14%), dos meses atrás algunos empresarios agrícolas lograron obtener forwards de alto oleico por un valor de hasta 390 u$s/tonelada (con entrega en Lezama). También se lograron acuerdos interesantes con entrega en Junín y Quequén. Pero actualmente la oferta de forwards 2014/15 es escasa y los valores que eventualmente pueden cerrarse son más bajos (en torno a 300 u$s/tonelada).