Octubre de 2013 - Nº24  
 
 
 
 
 
 
 
     
 

Las empresas que progresan son aquellas con equipos de trabajo integrados por personas comprometidas con su trabajo. Y la mejor de lograr eso es que haya empresarios comprometidos con el trabajo de sus empleados.

“En los últimos años hubo una simplificación enorme de las tareas de las empresas agrícolas. Ese proceso contribuyó a promover el crecimiento del sector. En la lechería tenemos que hacer lo mismo”, indicó el coordinador de la región CREA Santa Fe Centro Rodolfo Tkachukr.

“Todo lo que vayamos a incorporar en las empresas tamberas tiene que ser, además de rentable, simple para las personas”, añadió durante una presentación realizada en la última reunión mensual de la Comisión de Ganadería del Movimiento CREA.

En la zona CREA Santa Fe Centro se está llevando adelante un programa de investigación de tres años –recién van por el primero– dedicado a evaluar doce modelos diferentes de empresas lecheras. Uno de los objetivos del mismo es detectar cuáles son las metodologías de trabajo más eficientes para generar un mismo resultado con el menor esfuerzo posible.

“Nos estamos sacando de encima los mixers para implementar silos de autoconsumo. Pasamos de guacheras individuales a colectivas. Con eso –por mencionar sólo dos ejemplos– hacemos tambos más fáciles de operar en los cuales las personas trabajen a gusto”, explicó Tkachukr.

“La diferencia entre un tambo armado para que una persona trabaje doce horas por jornada y otro que trabaje ocho horas con la misma productividad es responsabilidad de los empresarios. Ahora estamos trabajando en la implementación de un ordeñe diario, algo que ya se está haciendo con éxito en Nueva Zelanda y que resultaría mucho más atractivo para los trabajadores”, agregó.

“Lo fundamental es quitarse el modelo mental del trabajo sacrificado. El trabajo no necesariamente tiene que ser sacrificado para estar bien hecho. Si puede ser más fácil, debe serlo. Los tambos en la zona mejoraron mucho la productividad con cambios tales como mejores viviendas, autoconsumo, francos bien organizados y vacaciones. Para los tambos que trabajan bien el tema central dejó de ser el precio de la leche: pasó a ser una variable que no define el sistema”, indicó.

El año pasado integrantes de la mesa de asesores CREA de la zona viajaron a Mato Grosso (Brasil) para evaluar los modelos de implementación de políticas públicas en una de las zonas del orbe con mayor incidencia del sector agropecuario en el desarrollo local.

“Observamos que en Mato Grosso todas las grandes decisiones se toman en un ámbito de diálogo integrado por representantes de la producción, profesionales, funcionarios públicos y universidades”, relató Tkachukr.

“Al llegar aquí replicamos el mismo modelo: creamos talleres –coordinados por miembros CREA– en los cuáles participan el INTA, el Ministerio de la Producción de Santa Fe, la Universidad Nacional del Litoral, la Universidad Austral, SanCor, sociedades rurales y escuelas agrotécnicas, entre otros, para buscar soluciones consensuadas a problemas comunes que exceden el ámbito de las empresas lecheras”, apuntó.