Septiembre de 2013 - Nº23  
 
 
 
 
 
 
 
     
 

“El trigo puede llegar a ser la vedette del 2014: es el cultivo que mejores perspectivas de precio tiene”. Así lo indicó el analista de mercados de granos y director de Nóvitas Enrique Erize.

Este año se sembraron 977.000 hectáreas de trigo en el estado brasileño de Paraná (el principal estado triguero del vecino país). En condiciones climáticas normales se proyectaba una cosecha del orden de 2,90 millones de toneladas.

Pero el 24 y 25 de julio se presentaron dos heladas que provocaron pérdidas significativas. La estimación de producción de trigo de la Secretaría de Agricultura de Paraná fue entonces recortada a 1,96 millones de toneladas.

La cuestión es que el 28 de agosto pasado se registraron nuevamente temperaturas bajo cero que afectaron a otras 250.000 hectáreas de trigo en Paraná (los daños productivos en este caso aún están siendo evaluados).

“La demanda brasileña en 2014 va a estar muy necesitada de trigo argentino”, explica Erize. “En los últimos años el gobierno argentino se apuró por autorizar ROE (365) de trigo y, cuando la demanda brasileña entraba en escena en el segundo trimestre del año, ya no quedaban más ROE disponibles. Pero en esta campaña, a partir de lo que sucedió en la anterior, vamos probablemente a llegar a la cosecha con un volumen autorizado muy bajo y eso va a jugar a favor”, añade.

El cupo de exportación de trigo argentino 2013/14 sigue virtualmente cerrado. En julio y agosto de 2012 el gobierno nacional, por intermedio de la Ucesci, había liberado licencias de exportación (ROE 365) de trigo por un volumen de 1,71 y 1,45 millones de toneladas respectivamente.

“Los productores que puedan no vender su trigo en plena cosecha tendrán la posibilidad de aspirar a obtener mejores precios de venta que los actuales. En el actual escenario es preferible tomar financiación en pesos para cubrir gastos (en diciembre/enero) que malvender el trigo en plena cosecha”, aconseja Erize.

La producción argentina de trigo en el ciclo 2013/14 –si el clima acompaña– podría ubicarse en torno a 12 millones de toneladas con un stock remanente estimado en 500.000 toneladas y un saldo exportable de unos 6 millones.

En lo respecta al maíz, el escenario no luce tan favorable. La combinación de elevados costos de producción con precios 2013/14 poco atractivos provocarán seguramente un disminución del área argentina de siembra con respecto al ciclo anterior.

“La buena cosecha de maíz que va a lograr este año EE.UU. está generando pronósticos pesimistas para ese cultivo. Se trata, por cierto, de un factor bajista, pero estimo que analizar al mercado observando sólo a la oferta es una simplificación enorme”, comenta Erize.

“La caída de precios que registró el maíz en las últimas semanas es un anzuelo para promover compras orientadas a recomponer stocks internos en China. De hecho, esa nación ya adquirió mucho más maíz nuevo (2013/14) a EE.UU. que en la misma época del año pasado”, apunta el analista.

“En el actual escenario considero que lo mejor es esperar que los precios internacionales del maíz muestren alguna recuperación a partir de la tracción de la demanda china. Pero para eso es neceario blindarse contra la ansiedad”, concluye.